Cómo evitar portazos en casa cuando hay corriente

Puerta sujeta con un tope de suelo sobre un suelo de madera

Abres la ventana para ventilar y, de repente, ¡pum!: una puerta se cierra de golpe. Además del susto, los portazos acaban marcando marcos y paredes. La buena noticia es que se evitan con soluciones muy sencillas.

Por qué se cierran las puertas de golpe

Cuando abres dos ventanas, o una ventana y una puerta, se crea una corriente de aire que atraviesa la casa. Esa corriente empuja las puertas interiores que encuentra a su paso y, si nada las sujeta, se cierran con fuerza. Por eso los portazos son más frecuentes en los días de viento y cuando ventilas varias habitaciones a la vez.

5 formas de evitar los portazos

1. Un tope de suelo que sujete la puerta abierta

Es la solución más cómoda si quieres dejar la puerta abierta mientras ventilas. Un tope de suelo detiene la puerta en el punto que elijas y evita que la corriente la cierre. Los modelos adhesivos se pegan al suelo sin taladrar, así que también sirven si vives de alquiler.

2. Una cuña bajo la puerta

Una cuña de goma o de madera encajada bajo la puerta sirve para salir del paso. El inconveniente es que se mueve, hay que ponerla y quitarla cada vez y acaba perdida debajo de algún mueble.

3. Un retenedor de pared o magnético

Los retenedores sujetan la puerta contra la pared con un imán o un gancho. Son firmes, pero muchos se atornillan, así que conviene medir bien antes de hacer agujeros.

4. Ventilar por turnos

Si abres una sola ventana cada vez, o cierras las puertas de las habitaciones que no estás ventilando, la corriente pierde fuerza. No siempre es práctico, pero ayuda en los días de mucho viento.

5. Amortiguadores en el marco

Las gomas y burletes que se pegan en el marco suavizan el golpe y el ruido. Eso sí, no evitan que la puerta se cierre: solo hacen que el cierre sea menos brusco.

¿Qué solución elegir?

  • Si quieres la puerta abierta mientras ventilas: un tope de suelo que la sujete.
  • Si vives de alquiler o no quieres agujeros: un tope adhesivo, sin taladrar.
  • Si la puerta es muy pesada o hay mucho viento: un retenedor atornillado, o refuerza el tope adhesivo con cinta de doble cara.
  • Si solo te molesta el ruido: amortiguadores en el marco.

Nuestro tope de puerta sin taladrar

En Mil Hallazgos tenemos un tope de puerta adhesivo pensado justo para esto: se pega al suelo con el adhesivo incluido, detiene la puerta antes de que golpee la pared y la mantiene abierta aunque haya corriente. Para cerrarla, basta con tirar de ella con normalidad. Está disponible en rosa, verde, azul y negro.

Funciona en suelos lisos y limpios (no en moqueta) y necesita unos milímetros de holgura entre la puerta y el suelo.

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